Para conseguir un mayor efecto acústico al doble acristalamiento se le sustituye uno de sus vidrios por un vidrio LAMINADO de Seguridad Física.
El vidrio Laminado deberá situarse hacia la zona protegida.
El vidrio laminado de seguridad física puede estar formado por dos vidrios de 3, 4 ó 5 mm. de espesor, íntimamente unidos por un plástico de butiral de polivinilo.
La composición del vidrio de seguridad física a utilizar, (3+3), (4+4) o (5+5), vendrá condicionado por la dimensión del hueco y las prestaciones de viento previstas.
Es un acristalamiento aislante de baja emisividad de última generación. La Baja Emisividad es una barrera que frena considerablemente la Transmisión Energética.
Este tipo de cristal de baja emisividad, es el resultado de una producción de alta tecnología. En estos vidrios se depositan sucesivamente varias capas metálicas con alto contenido en plata, dando como resultado un vidrio transparente e incoloro como el vidrio float original.
En un edificio, las ventanas y fachadas son los lugares con mayor pérdida de energía. Para reducir esta pérdida se hace imprescindible la instalación de vidrios de Baja Emisividad que reducen notablemente el coeficiente de Transmisión Térmica, denominado coeficiente K. Cuanto menor sea este coeficiente, mayor será el ahorro energético por radiaciones térmicas entre los dos vidrios.
La pérdida de energía a través de un vidrio con capa metálica se reduce un 70% con relación a un vidrio convencional ya que la capa metálica evita casi totalmente ese intercambio de energía, permaneciendo el calor en el interior cuando en el exterior hace frió.
La función de un acristalamiento moderno como un DVH de baja emisividad es reducir el intercambio energético, asegurando un buen confort en el interior.
Utilizando capas de baja emisividad se puede alcanzar un coeficiente de aislamiento equiparable a un muro de ladrillos de mas de 30 cm. de espesor y, sin embargo, por su alta transparencia, no se distingue visualmente de los acristalamientos aislantes tradicionales.
Ahorrar energía es una contribución activa a la protección del medio ambiente y por lo tanto una prevención que debemos a futuras generaciones.